Share this...
Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterPin on PinterestEmail this to someoneShare on Reddit

95 años después de que se estableciera Ford en la calle de Bucareli, sede de las primeras oficinas administrativas, y de que la firma llegara a transformar la movilidad como la primera empresa automotriz del país, aún queda mucho por contar. La innovación es lo que ha logrado la permanencia de la compañía en territorio mexicano, así como el talento de nuestra gente y el compromiso con las comunidades, son lo que nos mantiene orgullosos y con la vista hacia el futuro.

95 años de una emocionante historia

En 1925 Henry y Edsel Ford decidieron iniciar operaciones en el país con la ayuda de Adrián Lajous, quien se convirtió en el primer el Director General de la empresa y fundaron en Bucareli 13 Ford de México. Meses después, abrirían la primera planta de montaje y acabado de automóviles en la calzada de Balbuena, dentro de la Ciudad de México, la cual producía la impresionante cantidad – para la época – de 25 vehículos modelo T al día, el inicio de la gran historia y relación de Ford con México. Para 1931, se desarrollan los planes para inaugurar en 1932 la planta de La Villa con una infraestructura mayor, que llegaría a producir hasta 100 modelos A por día; en ese mismo año, el Instituto de Artes de Detroit invitó a Diego Rivera a pintar dos murales a través de un donativo hecho por Edsel Ford.

Los años cuarenta y cincuenta trajeron muchos cambios positivos a la compañía y a sus productos. Por un lado, se presentó el modelo 1949, el cual ofrecía a los usuarios mejores frenos, más espacio, así como por primera vez dos motorizaciones, la V6 o la V8; de igual manera, los cincuenta crearon una estabilidad que permitió a Ford vender un total de 19 mil automóviles y 68 mil camiones en 10 años.

Gracias a este crecimiento, para 1960 la firma adquiere un terreno en Cuautitlán, en el cual al principio sólo se producían motores. Tiempo después, de la mano del talento mexicano junto a los planes de expansión y desarrollo, se decide crear el primer centro de ingeniería y pista de pruebas para nuevos modelos. Es así como inicia Ford Cuautitlán.

“El talento del ingeniero mexicano desde los inicios de Ford en México se ha dado a notar y es uno de los pilares que han impulsado el crecimiento de la empresa en el país, a tal grado que nuestro centro de ingeniería cuenta hoy con alrededor de 2,000 ingenieros desarrollando productos tanto para nosotros como para el mundo. Hemos logrado que no sólo exista el ‘Hecho en México’ sino que se está estandarizando a nivel global el ‘Diseñado en México’ y esto no nos podría tener más orgullosos”, comentó Marcos Pérez, director de ingeniería y desarrollo de producto de Ford de México.

En 1966 se crea el Comité Cívico de Ford y sus Distribuidores en México, con el objetivo de devolver a la comunidad algo de lo recibido. Es así como se finca el objetivo de beneficiar a través de la educación a niños que viven en zonas vulnerables. Hasta la fecha se han inaugurado 212 escuelas primarias públicas en todo el país, que orgullosamente promueven la educación, los valores y el desarrollo de miles niños diariamente. El Comité Cívico, además del enfoque en la educación ha desarrollado proyectos en beneficio del medio ambiente como La Selva Lacandona, Salvemos al berrendo, entre otros.

Antes del nuevo milenio, fue un tiempo de gran desarrollo para la empresa, pues tan solo a inicios de la década de los setenta se celebró la producción de los primeros 500,000 vehículos. En su 50° aniversario en México, en 1975, Ford de México produjo su vehículo número 750,000, un Galaxie de dos puertas.

La década de los ochenta marcaría una pauta muy importante, ya que no solo se inauguran las plantas de Chihuahua y Hermosillo, sino que la antigua planta de La Villa se convierte temporalmente en un espacio de apoyo para personas damnificadas luego del sismo de 1985, demostrando así el compromiso y solidaridad que la compañía tiene con el país.

Finalmente, la última década del siglo trajo consigo la recomercialización de los vehículos Lincoln, expansiones en la planta de Chihuahua, los primeros automóviles Contour y Mystique que fueron exhibidos en una reunión en Los Pinos, para luego ser enviados a Estados Unidos y Canadá, el aumento de la capacidad de producción de la planta en Hermosillo a 168 mil vehículos por año, y el nacimiento del Ford Fiesta.

“Hace 117 años, Henry Ford se convirtió en “punta de lanza” de la Segunda Revolución Industrial. Hoy, Ford lo hace de nuevo con la Cuarta Revolución Industrial al digitalizar todos los procesos de manufactura con la tecnología más avanzada”, comentó Enrique Araiza, director de manufactura de Ford de México.

“Nuestra estrategia está fundamentada en pilares que nos permiten implementar en las plantas prácticamente todas las tecnologías relacionadas con manufactura 4.0. Es un orgullo que México siempre sea de las localidades más proactivas en la implementación de estas tecnologías, soportadas por el éxito donde sobresalen mejoras en eficiencia, productividad y seguridad que benefician a la organización”, destacó. /POR CARLOS RIVERA

Share this...
Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterPin on PinterestEmail this to someoneShare on Reddit

Related Posts